EDITORIAL del Profesor Edgardo Rovere – Julio 2021
El año 2021 nos trae una nueva contienda electoral en este caso muy distinta a las anteriores, dado que las estructuras políticas tradicionales no han logrado contener en torno a un proyecto singular ningún sector, generando una participación inusitada, convergen en distintas expresiones símiles pero distintas con diferencias particulares, representan muy bien el espectro político de izquierda a derecha en Villa Ocampo, se divide en dos sectores muy bien definidos como el “campo nacional y popular” y el sector conservador tradicional.
De Justicialistas & Peronistas
El complejo sector popular que presenta tanto una estructura institucional (PJ) como un movimiento (Peronismo) en esta elección protagoniza una actitud participativa exacerbada, debido a la ausencia de la acción política del Partido, el cual en contrario a la predica de “Unidad Básica” potencio la proliferación de listas, incluso el mismo partido encarna una de ellas, sin dudas el concepto de unidad como básica no fue interpretado y la contención política fue insuficiente, en este contexto en donde el campo popular es el único representante del “progresismo” era de menester actitudes partidarias enfocadas a la construcción de intereses colectivos y no sectoriales mezquinos, para bien o para mal esta discusión se resolverá en las urnas en vez de una mesa amplia.-
El Radicalismo oculto
Para comprender el panorama político de un partido (UCR) que se alejó del campo popular y se camufla bajo otros, es necesario mirar el pasado para comprender el presente, mucho antes de 2007 los Socialistas encabezados por el Dr. Hermes Binner eran en Villa Ocampo representados por vecinos que bien se identificaban con esta impronta progresista, sin embargo, llegado a las segundas elecciones y cambios de autoridades partidarias el Radicalismo Ocampense irrumpe en el partido desplazando a gritos a los Socialistas que militaran la aparición del sector, para llegadas las elecciones de 2007 el FPCYS se constituye como la fuerza ganadora de las elecciones con un manifiesto espirito situado a la izquierda del espectro lo cual poco a poco se fue diluyendo, el poder les fue apartando de cualquier compromiso que con el Socialismo podrían tener, hoy 14 años después la misma fuerza que gobierna la ciudad, vuelve cambiar de color pero en pleno ejercicio del poder, con la desaparición del el Ex Gobernador Miguel Lifschitz, la mudanza de partido no fue ni difícil, ni forzada más bien, inmediata.
Nuevamente en coincidencia con 2007, un grupo de personas que encarnan “Juntos por el Cambio” le pone el pecho a representar a este sector en la ciudad a pesar de pasar el peor momento a nivel nacional (2017) actuando como expresión genuina desvinculada del sector oficialista que representaba al FPCYS, para sorpresa esperada en 2021, el Radicalismo vuelve a poner pie en un partido al cual en algún momento le fue adversario en legislativas, se proponen otra vez desplazar a los impulsores generando confusiones y alimentados por la interna que en desigual proporción de poder afecta las fuerzas, tres listas no solo se disputan bancas si no también el liderazgo partidario, situación que a plena luz del día resulta injusta para las bases que construyeron la representación desde el primer momento, pero las reglas en la política se discuten igual que la ética, este cambio de partidos como si fueran prendas de vestir es sin dudas reprochable dado que es lo más parecido a “usar”, dejando en evidencia que el interés político es solo conservar el poder, generando un ejércitos de excluidos, al margen de que uno no sabe a tempranas horas los intereses de las demás listas, queda en evidencia un recambio de actores interesante, que en esta irrupción no deja de vincularse a sectores conservadores de la política, finalmente el Radicalismo llora la pérdida de Miguel Lifschitz no por ser un hombre importante para el progresismo en la Provincia, si no por ser una carta ganadora de elecciones, nada más injusto que pisotear el legado político del Socialismo que tanto costo construir.-
Prof. Edgardo Róvere
